Esperanza para la esquizofrenia 4/01/2009
Posted by saludmental in Salud Mental.trackback
En la esquizofrenia ocurre algo difícil de entender: un cerebro aparentemente sano, que ha estado funcionando perfectamente, sufre un pequeño desajuste y comienza a cometer errores. Aparecen miedos y síntomas psicóticos, se desvanece la motivación, la vida se vuelve mucho más difícil.
Diferentes escuelas de psiquiatría y psicología han intentado dar explicaciones al respecto durante muchos años. Desde la ignorancia, las hipótesis sobre la enfermedad han sido de lo más variopintas: unos decían que era por traumas en la infancia, otros decían que sobraba o faltaba una determinada sustancia en el cerebro, incluso había quien se atrevía a echar la culpa de la enfermedad a la madre del paciente… Afirmaciones con escasas o ninguna base científica que, lejos de ayudar al paciente, han causado mucho daño: daño al paciente que ha recibido tratamientos erróneos, que ha perdido su tiempo y su dinero tumbados en un diván durante años escuchando explicaciones de todo tipo, consejos de todo tipo… madres desesperadas que encima sufrían la culpa de creer que todo había sido por su culpa.
Pero la ciencia avanza, y en estos últimos años ha ido reconquistando un campo que tenía muy descuidado. En estos últimos años el estudio científico del cerebro ha arrojado luz y esperanza sobre la esquizofrenia.
Los neurocientíficos cada vez comprenden mejor cómo funciona el cerebro y, gracias a esto, podemos comprender cada vez mejor en qué consiste la esquizofrenia. Porque resulta muy difícil entender cómo funciona un cerebro sutilmente enfermo si desconocemos como funciona un cerebro sano.
Hoy se puede afirmar que empezamos a saber muchas cosas sobre cómo funciona el cerebro y eso va ayudar a las personas que tienen esta enfermedad.
Ya podemos afirmar, desde hace años, que la esquizofrenia es una enfermedad del cerebro: ¡el cerebro está cambiado, alterado!. Hay cambios en el cerebro de un esquizofrénico que pueden verse en un microscopio.
Pero sabemos mucho más, sabemos que esos cambios aparecen por una alteración del desarrollo cerebral: durante la formación del cerebro ocurren pequeño errores que harán que en un determinado momento (años más tarde) aparezcan los síntomas de la enfermedad.
Hasta el momento sólo los antipsicóticos han demostrado realmente una mejoría en la calidad de vida de los pacientes afectados. Pero estos fármacos se descubrieron por azar a mediados del siglo XX. No buscaban mejorar esta enfermedad, de hecho lo creían algo imposible. Pero los usaron y… parecía algo mágico… algunos síntomas desaparecían.
Mediante muchas pruebas posteriores han ido mejorando, pero siempre desde el más puro azar. Cuando se han intentado diseñar fármacos para que hicieran algo en concreto, casi nunca se han conseguido los resultados esperados.
Pero eso va a cambiar. Porque hoy sabemos. Y cada día sabemos más. Los nuevos fármacos que se desarrollan hoy en día y que verán la luz en los próximos años se basan en conocimientos cada vez más profundos del funcionamiento cerebral. Estamos al borde de un importante punto de inflexión para esta enfermedad, un sutil enfermedad a la que pronto le ganaremos la partida.
Publicado por : Dr. D. Urgelés
Fecha: 4/1/2008

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